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Blog de la Biblioteca y Archivo del Centro Descartes

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agosto 2025

 El Blog René de agosto presenta la entrevista “Germán García y las peripecias de la entrada del psicoanálisis en España”, publicada en julio de 1981 en Barcelona.
García es presentado como ese que -con un “estilo provocador y jamás exento de humor”- puede transmitir un psicoanálisis que atiende a los lenguajes en juego de una determinada escena.
La entrevista recorre los acontecimientos -marcados inicialmente con el nombre de O. Masotta-, que permitieron la instalación del psicoanálisis de orientación lacaniana en España, en su interlocución con la referencia francesa. A su vez, García puede situar las coordenadas propias de su configuración en relación a una historia: resistencia por parte del discurso social en España, proceso de asimilación y segregación en Argentina.
Este material muestra el “torbellino” que la presencia de García produjo en el psicoanálisis de lengua castellana, enseñando las coordenadas de una experiencia que tiene sus efectos hasta nuestros días.

Dirección de Biblioteca y Archivo del Centro Descartes
 

Germán García y las peripecias de la entrada del psicoanálisis en España

Barcelona. - Cada jueves, cuando Germán Leopoldo García dicta su curso sobre la obra de Jacques Lacan, los amplios salones de la Escuela de Psicoanálisis de Barcelona se encuentran atestados. Catalanes, gallegos, andaluces, argentinos atentos al estilo provocador y jamás exento de humor de Germán L. García, que pasa de Freud a Lacan de Hegel a Einstein con impecable dialéctica sin olvidar jamás el giro popular, el argot español o el lunfardo argentino, como para poner en evidencia que el genuino saber es aquel que no se toma en serio a sí mismo, el que no se deja aplastar por la creencia en la institución, por la caída en la solemnidad.

Luego de la reunión, uno se encuentra con Germán L. García, toma un café -luego de buscar un bar abierto en la noche de Barcelona- y halla la misma pasión argentina, ahora volcada con fervor a los españoles. Unamuno y Valle Inclán lo desvelan casi tanto como antes Macedonio, Borges o Gombrowicz. Maestro de psicoanálisis y escritor: semejante dualidad jamás fue enteramente aceptada por la habitual pacatería argentina. En España, en cambio, a nadie le asombra que García practique y enseñe el psicoanálisis y escriba novelas: una actividad no es cuestionada por la otra. Ignorancia ésta enteramente argentina, ya que resulta difícil obviar a quien, con menos de 40 años, publicó tres novelas (Nanina, Cancha Rayada y La vía regia), y cinco libros de ensayos (Macedonio Fernández, la escritura en objeto; La otra psicopatología, La entrada del psicoanálisis en la Argentina; Oscar Masotta y el psicoanálisis del castellano; y Psicoanálisis, política del síntoma). Tras el café, la charla. Esta.


CONVICCIÓN -¿Cuáles son sus actividades en el campo del psicoanálisis desde que vive en España?

Germán L. García - A fines de 1976, paso unos meses trabajando en Barcelona con Oscar Masotta. Participo, aquí, en la Primera Jornada de Psicoanálisis que se realiza en Barcelona, que luego se publica en la revista Textos de la Biblioteca Freudiana de Barcelona, fundada por Masotta. Luego vuelvo a la Argentina pero sigo manteniendo relación con intelectuales españoles, así que cuando retorno a Barcelona, hace un año y medio, conozco a bastante gente.

- Por ese entonces, en España, ¿el psicoanálisis era todavía considerado “cosa de argentinos”? ¿No es así?

- En efecto, la intensa actividad de Oscar Masotta y de algunos de sus discípulos no había logrado romper el cerco de la psiquiatría académica y la psicología conductista que difunden las universidades. Por otro lado, el retorno del psicoanálisis a España -esto es reconocido, aún para criticarlo por la prensa- fue producido por analistas y pacientes argentinos (digo también pacientes, porque esos analistas tuvieron sus primeros analizantes en otros argentinos). La apertura hacia los españoles se realiza por medio de la enseñanza de Oscar Masotta: más de cien alumnos en Barcelona, viajes periódicos a Madrid, Vigo (donde funda otra institución), Málaga, Sevilla, Granada, etc. La actividad de Masotta es increíble. Además escribe artículos, da conferencias, publica libros. Sin embargo, estos alumnos de Oscar Masotta -quiero decir, sus alumnos españoles- están marginados de las líneas dominantes en la prensa, la universidad, los hospitales. Los analistas que trabajan cerca de Masotta, algunas veces tienen que simular que no están demasiado cerca para conseguir al beneplácito de los “patrones” del lugar que les toca en suerte. Sin embargo, muchos de ellos no se dejaron intimidar y siguieron…

- ¿Cómo afecta la muerte de Oscar Masotta ese trabajo?

- Oscar Masotta muere el 13 de septiembre de 1979, pero estaba enfermo desde hace un tiempo. Ese tiempo sirvió para “delegar” parte de su actividad en alguno de sus discípulos, que se las arreglaron como pudieron con lo que caía encima. Hubo un cierto desbalance. Las últimas Jornadas, después de la muerte de Oscar Masotta, fueron sostenidas por la Escuela Freudiana de la Argentina…

- Ya que aparece Escuela Freudiana de la Argentina, ¿qué diferencias encuentra entre el estado del psicoanálisis en España y el de la Argentina?

- La fundamental es que el psicoanálisis en Espala tiene que vencer las resistencias compactas del discursos social que lo expulsó en 1933, la comenzar la Guerra Civil, y que en la Argentina hay un proceso -pienso en El Proceso de Kafka- sutil de asimilación y segregación. Por un lado, los que sostuvieron el psicoanálisis verdadero -el psicoanálisis de Freud y de Lacan- son segregados, y por otro, aparece un “lacanismo” dulcificado que se bautiza en la entrevista de Macci y Miller publicada por un diario argentino que venía hablando contra el discurso de Jacques Lacan desde que Masotta publicó su primer libro importante, en 1970.

 - ¿Qué relaciones mantiene Barcelona con los psicoanalistas lacanianos de Paris?

- Nuestra Escuela de Psicoanálisis invitó a Jacques-Alain Miller y a Eric Laurent a un Encuentro sobre lenguas y matemas en noviembre de 1980. Ahí discutimos con ellos el Congreso de Caracas y pudimos notar la molestia que les causaba la “mediación” de los psicoanalistas argentinos. Ellos habían publicado en Ornicar un trabajo mío y otro de Masotta, y era de suponer que bastaba para conseguir una inmediata “adhesión”. No fue así. La importación del discurso de Jacques Lacan al castellano es algo más que la traducción obsecuente y la obediencia pueril, algo más que la desesperada búsqueda de autorización y reconocimiento de los oportunistas. Nosotros seremos interlocutores de los franceses, hace tiempo que dejamos de ser una sucursal alienada en el mimetismo. Si esto no es posible, seremos de la misma manera lectores de Jacques Lacan abiertos en un movimiento de formación recíproca. Esa es la apuesta que se llama Escuela de Psicoanálisis y que en este momento tiene su marcha en Barcelona.

- ¿Cómo funciona esta Escuela de Psicoanálisis y cuál es su lugar en ella?

- Desde mi llegada aquí, dicto un curso cada jueves sobre Jacques Lacan. Ese curso sirvió para volver a programar el proyecto de Oscar Masotta. La Biblioteca Freudiana, que en este momento es el soporte en extension de la Escuela de Psicoanálisis, fue fundada en 1977. Desde entonces hasta fines de 1979, realiza tres jornadas, publica dos números de Textos, y organiza unas veinte conferencias. Desde 1979 hasta la fecha, tenemos cuatro actividades regulares por semana, hemos publicado más de veinte fichas y sacado un números de la revista Sinthoma (la primera que se dedica con exclusividad al psicoanálisis en España). De cinco personas que hablaban solas, ahora hay más de treinta dedicadas a la enseñanza del psicoanálisis.

- ¿Y cuáles son los efectos de su presencia en Barcelona?

- De las cien personas que había cuando llegué, se fueron cerca de treinta y entraron cincuenta. Un pequeño torbellino, que es sólo el comienzo. Pero en este momento, cada vez se puede decir menor que el psicoanálisis “es cosa de argentinos”. Los españoles están entrando en el psicoanálisis, de las misma manera que algunos argentinos ya están de vuelta… En cuanto a mi lugar, es efecto de mi actividad: hice, junto con un joven psicoanalista español llamado Alejandro Sáez, una breve historia del psicoanálisis en España. La cosa empezó con Ortega y Gasset en 1911. La traducción de Freud en la década del treinta es un efecto de eso. Se interrumpió y volvió después de 1950, en una filial de la internacional sin ningún peso y con permiso del Vaticano. En 1972, estuvo Jacques Lacan, de lo que se enteraron pocos. A comienzo de 1975, la enseñanza de Oscar Masotta y la llegada del psicoanalistas argentinos provoca el comienzo de lo que puede llegar a ser un verdadero retorno. Se trata de profundizar este trabajo con la participación de los jóvenes españoles interesados en su formación. Es lo que estamos haciendo. En marzo de 1981 vinieron, junto con Jacques Alain Miller, unos veinte franceses del grupo Ornicar. Hubo unas Jornadas donde la posición de la Escuela de Psicoanálisis pudo recortarse del paisaje. La discusión no fue fácil, pero lo cierto es que ahora aparecen grupos con nombres por diferentes lugares: Práctica Freudiana, Círculo Jung, etcétera. El campo comienza a constituirse. Los que no están con nosotros, viajan a supervisar a Paris; los que están con nosotros estudian en lo que llamamos Otium (cuadro más uno, que trabajan un tema). Por suerte, los españoles son menos afrancesados que los argentinos

- ¿Y respecto de los libros, las publicaciones, por fin, la literatura?

- Publiqué un libro llamado Psicoanálisis, política del síntoma y volví a editar en forma abreviada y corregida, otro. Estoy escribiendo una novela que se llama Sudaka (escrito con “c” es una manera denigratoria de llamar a los sudamericanos) y un libro, que pienso titular Extrañeza de Jacques Lacan.


FUENTE: # (4 de julio 1981). Germán García y las peripecias de la entrada del psicoanálisis en España. En Diario Convicción (p.16), Buenos Aires. Recuperado de IG @germanleopoldogarcia

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