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Tiempo intersesión

por Graciela Musachi

El divorcio del otro.

El antes y el despues en la vida de un analizante está marcado por el “divorcio del otro”, sintagma con el que Lacan indica que cuando el otro toma la iniciativa es cuando se sufre el divorcio ya que, para el sujeto, es un fenómeno de retorno inesperado, no subjetivado y eso “puede producir efectos de neurosis de marca mayor”. Así es, en efecto, en este caso ya que él se encontró un día con que ella dijo imprevistamente ¡basta!; eso fue “un trauma, algo nuevo, se rompió algo, una marca”; y ahora él, dando otra vuelta en sus dichos capta que, con su nueva mujer, es “una fiera al acecho, un perro con las orejas paradas” vigilando los signos de amor o desamor del otro, temiendo la repetición de la pérdida de amor..

En la sesión siguiente habla de su padre y la interpretación hace surgir una frase: “No irás más lejos que yo”. ¡Hallazgo!, la decía su padre cuando iban a cazar ya que temía que apareciera un animal salvaje o que él se perdiera.

Tercera sesión y primer momento de concluír: su padre no daba signos de amor, él lo seguía, esperarándolos sin saberlo

Tiempo después, al pasar, dice que su mujer esbozó una queja que le suena casi a elogio acerca de las decisiones que él toma ahora sin considerar su opinión.

Ella en mi cabeza

Ciertos programas de radio dirigidos al llamado segmento ABC1 cuentan con sexólogos que promueven su profesión. Luego de describir médicamente los síntomas en cuestión, enumeran los posibles caminos a seguir: hablar sobre el problema con el partenaire, tomar cierta medicación, hablar con el sexólogo quien, probablemente, le recomiende realizar en su casa ciertos ejercicios solo o con su pareja para resolver el problema

En un sentido aparentemente semejante se presenta la obra teatral de nuestro subtítulo, de autor vernáculo y de gran éxito en este momento. También tiene en su horizonte el divorcio del otro pero lo interesante es el “psicoanálisis” que pone en escena. La obra consta de tres personajes: un matrimonio y el psicoanalista de él. El protagonista, está atormentado por su surmoitié y se suscita el siguiente diálogo con su analista:

Klimovsky (analista): Grábeselo en la mente. Cada vez que esté por decir “Laura dice” o “Laura piensa”, deténgase. Es un ejercicio que le propongo.

Adrián:Un ejercicio...está bueno.(...) y si aparece Laura...

Klimovsky: Si aparece la opinión de Laura, se detiene.

El autor pone en escena lo que Jean-Claude Milner capta como uno de los paradigmas de nuestra época, el eje problema-solución. Si hay un problema, hay una solución. Parece de sentido común y efectivamente lo es.

Para quien pone títulos en el diario La Nación, esto se presta a la ironía. Al detallar las actividades del reciente Congreso Mundial de Psicoterapia en Buenos Aires y en el interior de un apartado sobre “Terapias más cortas y más focalizadas”, subtitula: “Tarea para el hogar”(lugar común de la ironía: la revista Veintitrés de Setiembre titula igual): “En los últimos años, diversas investigaciones vinculadas a la psicoterapia han demostrado la utilidad de asignarle al paciente una participación más activa en la resolución de aquellos problemas que lo llevan a la consulta. Es lo que los psicoterapeutas llaman “trabajo intersesión”. (...). El terapeuta le asigna a su paciente ciertas tareas para que lleve adelante entre una sesión y la otra (...) como cambiar en alguna forma la modalidad habitual de tratarse para que pongan en práctica durante el tiempo intersesión”.

Al analista no le basta, sin embargo, con ironizar sobre la dimensión educativa de estas terapias, como lo hace quien titula en un diario . Le es necesario, como lo hace Jacques-Alain Miller, verificar que estas terapias están hechas de sentido común porque son un “subproducto de la extrema standarización del psicoanálisis en Norteamérica” que pretende rehumanizarlo dada cierta neutralidad mortífera que orientaba ese psicoanálisis. Cabe preguntarse, empero, si nuestro contexto es el mismo.

Si seguimos el desarrollo de Ella en mi cabeza podemos encontrar una respuesta en una escena posterior a la ya citada:

Adrián: Según Laura, es un papelón lo que hice; una agresión gratuita, incalificable. ¡Perdón, esto último no debí haberlo dicho!. Se me escapó. No me funcionó el stop; la opinión de Laura me la tendría que haber guardado. ¡Aunque en realidad, la que debió habérsela guardado es ella...!¡Me cago en el ejercicio!¿Cómo puede ser que esté tan subyugado por el degenerado ése?.

Por otra parte, en el reciente Foro psi, uno de los representantes del cognitivismo local situó las coordenadas de nuestro contexto con pertinencia: sí, él es cognitivista pero formado en la UBA en los 60-70 y esto quiere decir que su formación básica es psicoanalitica e, incluso, lacaniana, con lo cual quería decir que tomaba nota de la función de la palabra y del campo del lenguaje en una dimensión que no se reducía al imperativo.

Por un lado, (el del “paciente”), no sólo el rasgo local deja un margen que no se deja subyugar fácilmente por el sentido común sino que cada quien sabe de la impotencia de variadas pràcticas para tratar su síntoma y que las cosas no son lo que se quiere hacer parecer. Por el otro, (el del terapeuta), la entrada de las TCC se hace sobre un suelo completamente diferente del de su pais de origen, un suelo psicoanalítico de variadas orientaciones..

Esto nos da un margen...de tiempo. Tiempo para dirigirnos a las nuevas generaciones, desprevenidas como están –por su propia experiencia del tiempo- respecto de la topología (del sujeto) y el tiempo (que le es consustancial).

Trastorno

El “trabajo intersesión” parte de dos supuestos, uno sobre el lenguaje, otro sobre el tiempo, que se corresponden. Sobre el lenguaje, supone una unívocidad que permitiría establecer objetivos acordados con el paciente en base a definiciones del problema a tratar mientras que la definición del problema no afecta ni es afectada por el tratamiento el cual tambien pone en juego un encuentro con lo real de los cuerpos, descontado en estos ejercicios. Es el eje problema solución en acción.

Sobre el tiempo, supone una progresión de la cual las sesiones sólo serían una supervisión del efecto repetitivo del ejercicio. Es el uso del tiempo del sentido común en su dimensión de duración, de desarrollo continuado y su supuesta acción sobre los cuerpos.

El uso que Lacan hace del término “analizante” se refiere al tipo de “actividad” que produce el sujeto en el dispositivo analítico. Este trabajo analítico no se reduce a la serie de las sesiones ya que prosigue fuera de ellas en un movimiento temporal de anticipación de la sesión por venir que se produce a expensas del saber del analizante y de retroacción sobre las definiciones de partida..

Quien ha sufrido el divorcio del otro produce en una sesión dos sintagmas ligados a la caza que, en la sesión siguiente, se revela como significante con valor de escrito por su “valor de perpetuarse más allá de las circunstancias que condujeron a enunciarlo”, significante necesario de la repetición que puede producir acumulación de saber pero el tiempo que está en juego para producir este saber no es progresivo sino que necesita de la escansión (“comporta la adquisición de un resultado parcial que, como tal, lleva a cabo una mutación del problema inicial”) implicada en el tiempo lógico..

Más tarde, este trabajo del analizante sobre la demanda de amor a su padre se verifica como un primer momento de concluír que tiene efectos en la relación con su partenaire

Trastorno no sólo es confusión, enredo, desarreglo, desorden, desorganización, perturbación, tráfago, definición del diccionario que la desconfianza actual en el síntoma recoge pretendiendo reparar un humano-máquina. Trastorno es una novela de Thomas Bernhard. Un hijo acompaña a su padre médico mientras visita a sus enfermos y, entre la vida y la muerte, el abismo de la filiación muestra su abismo sin remedio...No hay problema –diría Miller citando a Queuille-cuya falta de solución no pueda resolverlo.

Se verá así que el síntoma (en sentido analítico) se presenta como un ejercicio singular de tratamiento de este trastorno.

En Eric LaurentEntre transferencia y repetición Atuel Anáfora Bs.As.1994.

Oscar Martínez, Editorial Atuel. Bs.As.2005.

La Nación 28.8.2005.

“La respuestas del psicoanálisis a las TCC” Página 12 11.8.2005.

Jacques Laca: Seminario “La topología y el tiempo” (inédito).

Jacques-Alain Miller:Los usos del lapso Paidos. Bs.As.2004

Curso 3 y 10.12.2003.

 
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