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CÍRCULO DE ACTUALIZACIÓN EN FILOSOFÍA
 

Presentación

El Círculo de Actualización en Filosofía (CAF) fue creado en el año 1997, a instancias del Encuentro Internacional Descartes 400, que la Fundación Descartes y el Centro Descartes organizaron en homenaje y recuerdo de los cuatrocientos años del nacimiento del filósofo francés (1596-1996).

Alentado por el espíritu civilizado, claro y distinto del espíritu cartesiano, el Círculo se concibe como un espacio de recepción, discusión y consideración de ideas que desde diferentes perspectivas circulan dialécticamente en la cultura local.

Lo inspiran diversas sensibilidades: una, la de Oscar Masotta por las vanguardias culturales; otra, la sensibilidad hermenéutica que reconoce en la tradición a un interlocutor privilegiado y, también, la sensibilidad lacaniana por la cultura filosófica como fuente de aclaración y develamiento de muchos de los pliegues de la teoría psicoanalítica y de la filosofía misma. De acuerdo con esto, el Círculo se concibe como un espacio en el que resuenan las inquietudes de los debates culturales actuales y las enseñanzas laboriosas del pensamiento clásico y moderno.

Con el convencimiento de que la filosofía oscila intermitentemente entre la ciencia y la literatura, el CAF pretende constituirse en un espacio de intersección de los
distintos campos del saber, en el que ciencia, literatura y psicoanálisis confluyen como interlocutores y referentes de la cultura filosófica.

No planteamos ni alentamos jerarquías y cerramientos corporativos disciplinares, aunque reconocemos la inevitabilidad de las "perspectivas" del saber y sus pertenencias. No creemos en la mezcla indiferenciada de Empédocles y Anaxágoras, sino más bien en un heracliteano equilibrio y tensión de los opuestos, bajo el principio del logos.

 

Registro de algunas actividades

Entre las actividades realizadas por el Círculo se destacan: en primer lugar, la presencia en la Fundación Descartes del filósofo alemán Kart Otto Apel (septiembre del 2000), quien expuso sobre el tema "Intersubjetividad, lenguaje y autorreferencia" en el marco de la “transformación trascendental y semiótica” de la filosofía actual.

En segundo lugar, la realización en el año 2001 del XV Coloquio Descartes: “Lacan y la cultura filosófica”, que estuvo dedicado a conmemorar los 100 años del nacimiento de Jacques Lacan (1901- 1981). La ocasión fue propicia para llamar la atención sobre la relación de la obra de este psicoanalista francés con la cultura filosófica, relación que lo diferencia de Sigmund Freud, quién, como es bien sabido, mantuvo siempre una posición distante respecto de la filosofía, en una época regida por los ideales del cientificismo. El Coloquio reunió en esa oportunidad a investigadores del campo filosófico y a psicoanalistas pertenecientes al Campo freudiano, bajo la exigencia que caracterizó al trabajo de Jacques Lacan: la de saber responder a las exigencias del siglo. Todo lo expuesto y conversado quedó registrado en el número 18 de la revista Descartes.

En este breve registro, merece también recordarse, como una anticipación de la creación del Círculo, la visita a la Fundación Descartes del prestigioso filósofo norteamericano Donald Davidson (1917-2003), ocurrida en el año 1994, en donde el filósofo expuso algunos aspectos de su pensamiento sobre el lenguaje, la interpretación, la racionalidad y el problema clásico de la akrasia.

 

Año 2007

El próximo año 2007, se cumplirán 200 años de la aparición del libro más famoso de Hegel: La fenomenología del espíritu o Die Phänomenologie des Geistes (1807). Libro amado por unos y odiado por otros, es sin discusión uno de los textos más apasionantes y vibrantes de la literatura filosófica.

“La conciencia padece esta violencia que se hace a sí misma, de estropearse toda satisfacción limitada. Es muy posible que sintiendo esa violencia, la angustia retroceda ante la verdad y la conciencia se esfuerce por conservar lo que amenaza perderse. Pero le es imposible encontrar el descanso, tanto si quiere permanecer inerte, como si se aferra a la sensiblería que asegura encontrarlo todo bueno en su género” (Introducción).

En ocasión de este aniversario, el Círculo organizará actividades referidas a estudios y debates actuales sobre el texto hegeliano.

_____________________________

Objetivos

1)        Constituir un espacio de recepción y discusión del pensamiento filosófico en sus diversas manifestaciones.

2)        Promover el intercambio entre filosofía, psicoanálisis y otras disciplinas.

3)        Crear un archivo de referencias bibliográficas sobre temas filosóficos relevantes del pensamiento contemporáneo.

4)        Constituir una red de referentes locales y del exterior, encargados de enviar información, de servir de nexos con instituciones extranjeras y de difundir en sus ámbitos las actividades del Círculo.

 

Funciones

1)        Asesorar en temas de filosofía a las distintas instancias de la Fundación y el Centro Descartes.

2)        Organizar jornadas, coloquios, conferencias, presentaciones de libros, difusión de actividades, etc.

3)        Auspiciar actividades vinculadas con la problemática filosófica dentro de la Fundación y el Centro Descartes.

4)        Establecer acuerdos de intercambio y colaboración con otras entidades vinculadas con la actividad filosófica.

 

                                                                              Luis Enrique Varela                                                                              Adriana Testa

Coordinadores
                                                                           

 


EDUARDO RABOSSI (1930-2005)

El día 11/11/05 el filósofo Eduardo Rabossi falleció en la ciudad del Cusco, Perú, en donde participaba del X Congreso Nacional de Filosofía, organizado por la Universidad Nacional de San Antonio Abad del Cusco, con una ponencia sobre el tema “¿Por qué el sentido común importa a la filosofía y no importa a los filósofos?”

De formación abogado, estudió filosofía en la Duke University de Estados Unidos en donde recibió la impronta de la filosofía analítica, dentro de la cual desarrolló su entera actividad filosófica. Con la intervención de la Universidad en 1966, renunció a sus cargos docentes y se dedicó a la investigación en la Universidad de Oxford. En ocasión de su regresó de Inglaterra, fundó junto con Genario Carrió, Gregorio Klimovsky y Carlos Alchourrón, entre otros amigos, la Sociedad Argentina de Análisis Filosófico (Sadaf), que inicia sus actividades en 1972.

Se especializó en temas de filosofía del lenguaje, de filosofía de la mente, de ética y de metafísica, convirtiéndose en un referente importante de la filosofía analítica en el país y en los países de habla española. En los últimos años, prestó especial atención al problema de la enseñanza formal de la filosofía y a la profesionalización de la misma. Durante su larga y vasta vida académica recibió becas y distinciones, del British Council, de la OEA y de las fundaciones Fulbright, Rockefeller y Guggenheim. Entre las distinciones que ganó se destaca el premio Konex.

Es autor de numerosos artículos, libros y compilaciones, entre los que cabe señalar:

LIBROS

- Análisis filosófico, lenguaje y metafísica. Caracas: Monte Avila, 1977.

-Estudios éticos. Cuestiones conceptuales y metodológicas. Valencia: OLIJS , 1979.

-Nunca más. Informe de la Comisión Nacional sobre la Desaparición de Personas. Coautor. Buenos Aires: EUDEBA . 1984.

-El análisis filosófico en América Latina. Coeditor. México: FCE . 1985.

-La Carta Universal de los Derechos Humanos. Buenos Aires: EUDEBA , 1987.

- La filosofía y el filosofar. Problemas en la enseñanza de la filosofía, Coeditor. Buenos Aires: CEAL, 1993.

- Filosofía de la mente y ciencia cognitiva. Editor. Barcelona: Paidós Ibérica, 1995.

- Filosofía de la mente. Coeditor. Buenos Aires: SADAF, 1995.

- La enseñanza de la filosofía en la escuela secundaria. Aportes para un diagnóstico. Buenos Aires: Facultad de Filosofía y Letras, 1998.

- La enseñanza de la filosofía en debate. Coeditor. Buenos Aires: Novedades educativas. 2000.

- Psicología Cognitiva y filosofía de la mente. Coeditor. Buenos Aires, Alianza, 2003.

- La mente y sus problemas. Temas actuales de filosofía de la psicología. Buenos Aires,  Catálogos. 2004.

ARTÍCULOS

- “Lenguaje, pensamiento y realidad” (Peri hermeneias 16 a) en Rev. Latinoamericana de Filosofía Nª 8.

- “Carnap vs. metafísicos” en Cuadernos de Filosofía, 23.

- “Filosofar: profesionalismo, profesionalidad, tics y modales” en Cuadernos de Filosofía Nº 40 (abril 1994).

Recuperada la democracia, retorna a la actividad universitaria, e inicia una destacada actuación pública: integró la Comisión Nacional sobre la Desaparición de Personas (Conadep), participó activamente en la redacción del Informe "Nunca más" y se desempeñó como subsecretario de Derechos Humanos durante el gobierno de Raúl Alfonsín.

La Fundación Descartes contó siempre con su disposición amistosa y de colaboración cuando en varias oportunidades fue convocado o consultado sobre temas de su competencia.

En este sentido homenaje, destacamos su mediación personal, que hizo posible la recordada visita al Centro Descartes en el año 1994 del prestigioso filósofo norteamericano Donald Davidson (1917-2003); su participación en el Encuentro Internacional Descartes 400, que se realizó en el año 1996 en homenaje a los cuatrocientos años del nacimiento del filósofo francés, con participación de filósofos argentinos y extranjeros; y, en el año 2001 su presencia en un curso de Germán García sobre “El psicoanálisis y las ciencias cognitivas” oportunidad en la que Rabossi se refirió a la máquina de Túring y a la nueva ciencia de la mente (Chomsky, Searle, Putnam, Nagel).

Luis Enrique Varela

Círculo de Actualización en Filosofía

 

 

Immanuel Kant
(22 de abril de 1724 – 12 de febrero de 1804)

 

 

A doscientos años de la muerte del filósofo de la Ilustración

 

“El pensamiento de Immanuel Kant representa la suma intelectual de la filosofía de las Luces constituyendo a la vez un viraje decisivo. “ ¡Sapere aude! Ten el coraje de servirte de tu propia inteligencia” - esta divisa de la época ( Repuestas, §1 ) toma gracias a Kant un carácter radical. La razón, que decide pensar por ella misma sacude el yugo de las presiones sociales y de la filosofía dogmática para descubrir su propio fundamento, la libertad en tanto que autonomía. De un solo golpe, el optimismo ingenuo y la fe en el progreso de la filosofía de las Luces, ya quebrantado por el Premier Discours de Rousseau (1750), así como también por el temblor “insensato” de la tierra de Lisboa (1755) (*) serán revocados fundamentalmente. A partir de una problemática interna de la filosofía, Kant no se contenta con interrogarse sobre los orígenes sino que avanza hasta los límites de la razón pura, tanto teórica como práctica.

Profundamente marcado por los progresos de las ciencias modernas (Galileo, Newton), como también por el desarrollo más antiguo de la lógica y de las matemáticas, Kant encuentra escandalosa la persistente querella que agita la filosofía fundamental, que tradicionalmente tiene por nombre “metafísica”. Por esa razón comienza por dejar en suspenso el análisis metafísico de objetos trascendentales tales como Dios, la libertad y la inmortalidad. De forma más radical se pregunta si la filosofía fundamental, la metafísica, es posible en tanto que ciencia. Colocado ante la tarea de analizar los objetos del mundo natural y social en su fundamento, la filosofía se atribuye a sí misma la carga de fundar ante todo las condiciones de posibilidad de una filosofía científica. Ella llega a ser una “teoría de la filosofía”.

Kant responde a esta nueva cuestión con un nuevo modo de pensamiento, la crítica trascendental de la razón. Con esta puesta en cuestión de las posibilidades de la razón, funda un “filosofar” autónomo fijando simultáneamente los límites por principio. El que sólo querría ver en Kant a alguien que perdona la vida de toda metafísica (Mendelssohn) es tan parcial como el que sólo ve en él la fuente de una nueva metafísica , una metafísica de la naturaleza y de las costumbres (moral).

A la cuestión: ¿es posible una filosofía científica? Kant responde mediante el análisis de las condiciones de posibilidad del conocimiento y de la acción moral, y, además, de los juicios estéticos y teleológicos. Es así que la “teoría de la filosofía” incorpora una teoría de sus temas fundamentales. Por los análisis de una originalidad ejemplar y con una gran precisión terminológica, Kant expone cómo, a pesar de la finitud del hombre (receptividad y sensibilidad), la validez universal y la necesidad de su conciencia y de su acción moral llegan a ser posible. El punto crucial reside en un descubrimiento decisivo, válido tanto para las matemáticas y las ciencias como para la acción moral y el juicio estético: el descubrimiento de que existen elementos constitutivos a priori independientes de la experiencia.

Kant, por su discusión filosófica trascendental y fundamental, quiso revolucionar todas las maneras de pensar que existieron hasta él y colocar por primera vez la filosofía sobre una base absolutamente certera, a saber, la de la crítica de la razón. Y de hecho, lo consigue, pues incluso aquel que no lo sigue en todos los detalles no puede dudar que a partir de Kant el mundo de la filosofía, la teoría del conocimiento y la de los objetos, la filosofía moral y los fundamentos del derecho, e incluso la filosofía de la historia y de la religión han sido radicalmente modificados.

Los conceptos-claves de la filosofía kantiana, razón y libertad, son simultáneamente las palabras-claves de la “era de la revolución francesa” (1770-1815 aproximadamente). Así Kant no es solamente uno de los más destacados clásicos de la filosofía, sino también uno de los representantes más eminentes de una época que merece el nombre de “tiempo axial” –según la expresión de Jaspers- y que, hasta hoy, determina esencialmente nuestro pensamiento y el mundo en el cual vivimos”.

Extraído de:

de Otfried Höffe

Introduction à la philosophie practique de Kant. La morale, le droit et la religion

Paris, Librairie Philosophique J. Vrin, 1993 (1985).

(*) Comentario crítico sobre la repercusión del terremoto de Lisboa en los intelectuales de la época:

“Desde luego, en el año 1755 ocurrió algo terrible en Lisboa que tuvo una gran repercusión en la filosofía de la Ilustración. Fue un terremoto de gran intensidad que fue seguido por un gran incendio. La ciudad quedó destruída y eso hace que cuando uno visita hoy Lisboa se sorprenda de la carencia de construcciones y monumentos anteriores al siglo XVIII. Sólo la Catedral románico-gótica se salvó en parte por su especial colocación en la ladera de la montaña en cuya cima se conserva también el castillo de San Jorge. El Marqués de Pombal, típico ministro ilustrado, promovió la reconstrucción, de manera que tanto la Plaza del Comercio como la Plaza del Rocío son monumentos de estética neoclásica.

Hay también que decir una palabra sobre la repercusión de la catástrofe en los intelectuales de la época, especialmente en Voltaire. El terremoto fue percibido como una evidencia contra la idea de providencia divina. Se vieron ante un hecho insensato que no podía ser atribuído a un entendimiento sabio ejerciendo como gobernante del universo. Creo que el ataque frontal de Voltaire contra el optimismo de Leibniz representado por Panglos en su Cándido es en realidad un ataque contra la Teodicea en el sentido más literal de la palabra, o sea como "justificación de Dios". Menos claro veo que el terremoto debilitara la fe en el progreso. La acción humana es la que se vale de la razón y mitiga, por lo menos, la ceguera de la naturaleza que no es madre ni madrastra porque no es inteligente ni está gobernada por un entendimiento divino. Respecto de Rousseau la cosa es un poco más complicada porque este autor, por lo menos en su primera época, contribuyó grandemente al mito de la bondad natural de los humanos contra la visión menos optimista de Hobbes. Sin embargo, Rousseau en su obra posterior (p.e. El Contrato Social ) disminuyó su optimismo naturalista y colocó más bien la esperanza en la libertad moral y la voluntad general. Y si planteamos el problema en Kant entonces me parece fundamental subrayar en él el influjo sobre él de Rousseau. Este fue en última instancia más intenso que el de Locke porque la dimensión específicamente moral es más vivaz y fecunda en Rousseau, y permite además admirar y asimilar la Revolución francesa a pesar de sus crueldades dando el paso desde la moralidad a la soberanía popular. El influjo de Locke quedó más circunscrito al presunto derecho natural racional, pero el intento kantiano de montar toda una deducción estrictamente racional de ese derecho, pienso yo, es un fracaso típico de las pretensiones excesivas de la razón.

Buen, casi me ha salido un artículo sin querer. Ahí va en cualquier caso, escrito a vuelapluma”.

Ramón Valls Plana

Barcelona, 11 de marzo de 2004

 

 

Autonomía moral, soberanía popular

Ramón Valls (Universidad de Barcelona)

[Texto publicado en La vanguardia , Barcelona, el 12 de febrero de 2004]

El 12 de febrero se cumplirán 200 años de la muerte de Kant. La larga vida del filósofo transcurrió pues en la época de la Ilustración , y tuvo tiempo aún para sentir la gran conmoción de la Revolución francesa. Un acontecimiento que marcó de tal manera su última filosofía que con ella empezó a ser verdad que los franceses hicieron la Revolución y los alemanes la pensaron. En efecto, el último Kant afirma que el único derecho innato de todos los humanos por igual es la libertad entendida como autonomía moral, eso es, como la capacidad de darnos ley a nosotros mismos. O sea, que de la relación igualitaria con los otros surgen los derechos y las obligaciones. Y ahí pone Kant, siguiendo a Rousseau, la dignidad humana a la cual repugna cualquier forma de esclavitud o sometimiento.

La integración de la Revolución francesa en esta filosofía fue fácil. Kant sabía que la moralidad exige hacer el bien en este mundo, y eso mismo le hizo ver que la soberanía del pueblo era nada menos que la realización de la moralidad en la política. El texto donde afirma que la libertad es el único derecho innato es de hecho un comentario a la “Declaración de los derechos del hombre y del ciudadano” del año 1789. Y recuérdese además que esa declaración francesa se había redactado bajo el influjo de la declaración de independencia de los Estados Unidos (1776) la cual, a su vez, se había escrito en continuidad con la filosofía política de Locke.

Es claro pues que con la doctrina moral, política y jurídica de Kant culminó la Ilustración y la filosofía quedó abierta al constitucionalismo democrático moderno. El posterior idealismo alemán dejó bien claro que las conquistas de la Humanidad , una vez presentes en un lugar del planeta, se hacían irreversibles y tendían de suyo a extenderse por la tierra. Todos aquellos filósofos entendieron y dieron a entender, en suma, que la Revolución francesa no era un acontecimiento que perteneciese únicamente a la historia de Francia, sino que se trataba de un hecho de la historia universal.

La entrada en España de los principios de la Revolución y del pensamiento que la glosó no fue fácil. Sólo durante periodos demasiado cortos, libertad e igualdad valieron como principios políticos. Pero ahora nos felicitamos de que la Constitución de 1978, hija legítima de aquellos principios, lleve ya 25 años de vigencia. Sin embargo, sabiendo que esa Constitución fue en gran parte el tratado de paz que la guerra civil no había tenido, porque la libertad e igualdad se habían borrado de la política, resulta que no puede usarse como arma arrojadiza contra los adversarios políticos. La Constitución es precisamente la base para la confrontación pacífica de las diferencias políticas. Pero también es verdad que la conservación de los principios constitucionales no puede equivaler a la inmovilidad del texto entero de 1978 porque las instituciones humanas no son realidades fijas e inamovibles, sino que su salud consiste en la capacidad para adaptarse al cambio social.

Mencionemos tan sólo tres puntos. Primero, las grandes migraciones. Aumentan el pluralismo social, dificultan la convivencia pacífica y exigen por tanto nuevos enfoques en el tratamiento de la libertad igualitaria. Segundo, la guerra. Acarrea hoy crueldad y estragos nunca vistos porque implica a toda la población y destruye el tejido político del bando perdedor, males que causan a su vez la confusión entre terrorismo y resistencia. Tercero, los avances tecnológicos exigen libertad de investigación para que los beneficios de la ciencia lleguen a todos. Hay que actualizar pues la cúspide del ordenamiento jurídico para que su eficacia alcance a los nuevos problemas. Y las gafas de Kant nos ayudan a ver aún hoy aún y de manera actualmente concreta que la moral para ser moral de verdad (autónoma) ha de pasar a libertad política y derecho.


Dos libros en castellano sobre la ética de Kant, de la época precrítica, editados con una distancia de 36 años entre uno y otro, orientan en la lectura de los textos éticos posteriores.

 

1) Paul Arthur Schilpp

La ética precrítica de Kant

Con un prefacio de H. J. Paton Traducción de Jerónimo Muñoz y Elsa Cecilia Frost México, Centro de estudios Filosóficos. Universidad Autónoma de México, 1966.

“ El propósito de este trabajo es, francamente, proporcionar los datos y las sugerencias de interpretación sobre los cuales pueda basarse una nueva interpretación más racional del pensamiento ético de Kant. Un nuevo y cuidadoso examen de la filosofía moral kantiana del período crítico requiere, sin embargo, como condición previa, un análisis e interpretación del desarrollo de sus ideas morales durante el período precrítico. Esta es la tarea que me he impuesto aquí.” (Del prólogo a la primera edición en inglés de Paul A. Schilpp, Northwestern University, Evanston, Illinois, Febrero de 1938 ).

Schilpp transcribe cartas y reflexiones agrupadas por años dentro de la época precrítica. En el capítulo X: La Vorlesung , el comentarista cita, entre otras, la observación que Kant hace sobre el carácter epicúreo de la prudencia:

... en consecuencia ... debe ... existir un principio intelectual en el sentido de que debe derivarse del entendimiento. Este principio consistirá en una regla del entendimiento, ya sea porque éste nos entregue los medios para dirigir nuestras acciones de tal manera que se conformen con nuestras inclinaciones, o porque el fundamento de la moralidad sea inmediatamente aprehendido por el entendimiento. Si es lo primero, el principio es sin duda intelectual, en la medida en que el entendimiento entrega los medios; no obstante, está evidentemente arraigado en la inclinación. Tal principio pseudointelectual es pragmático, y depende de la capacidad de la regla para satisfacer nuestras inclinaciones. Este principio de prudencia es el verdadero principio epicúreo. Decirnos que debemos promover nuestra felicidad, es, en efecto, decirnos que debemos emplear nuestro entendimiento para descubrir los medios que satisfagan nuestras inclinaciones y nuestro anhelo de placer.

(De Eine Vorlesung Kants über Ethik , curso dado por Kant entre los años 1775 y 1780)

Sobre la cuestión de la prudencia en la filosofía moral de Kant, ver el artículo publicado por Luis Enrique Varela, “Kant y el punto de vista pragmático” (p93-103), en la revista Descartes: el análisis en la cultura . n 6 (sept.1989). Buenos Aires: Anáfora editora.

 

 

2 ) Inmanuel Kant

Lecciones de ética

Introducción y notas de Roberto Rodríguez Aramayo. Traducción de R. Rodríguez Aramayo y C. Roldán Panadero. Barcelona, Crítica, 2002.

A pesar de que Kant dedicó más de cuatro décadas a la docencia universitaria, es ésta una faceta del filósofo de Königsberg que ha sido bastante desatendida hasta el momento. En el caso concreto de las Lecciones de ética, dictadas entre los años 1775 y 1781, nos encontramos ante un texto de valor inestimable para estudiar el proceso evolutivo del planteamiento moral de Kant. Su lectura nos proporciona las claves necesarias para comprender mejor, por ejemplo, nada menos que la estructura de la propia Crítica de la razón práctica o ciertos temas de la Metafísica de las costumbres , ya que la mayor parte de los problemas abordados en esas obras reciben cumplida explicitación en estas lecciones, cuyo continuo descenso a la casuística nos permite explorar la cara oculta del formalismo kantiano.

En el índice encontramos, entre otros, los siguientes títulos: “En torno a la imputación de las consecuencias de las acciones”; “Fundamentos de la imputación moral”; “Sobre la religión natural”; “Acerca de la plegaria”; “Del dominio sobre uno mismo”; “En torno al egoísmo”; “Del suicidio”; “Acerca de los deberes para con el cuerpo relativos a la inclinación sexual”; “Sobre la amistad”; “Acerca de la enemistad”; “Acerca de la injuria”; “Sobre la venganza”; “Acerca de la maldad encubierta”; “En torno a los celos y sus dos corolarios: la rivalidad y la envidia”

 

 

De acuerdo con el art. 2° del Estatuto de la Fundación Descartes que dice: "propiciar la investigación y la difusión, por todos los medios a su alcance, de las disciplinas conexas al psicoanálisis y de los fundamentos del psicoanálisis en la perspectiva de la orientación lacaniana", se constituye en su ámbito el Círculo de Actualización en Filosofía (CAF).

Objetivos:

1) Constituir un espacio de recepción y discusión del pensamiento filosófico en sus diversas manifestaciones.

2) Promover el intercambio entre filosofía, psicoanálisis y otras disciplinas.

3) Vincular la argumentación racional con la narrativa y la imaginación literaria.

4) Crear un archivo de referencias bibliográficas sobre temas relevantes del pensamiento contemporáneo.

Funciones:

1) Asesorar en temas de filosofía a las distintas instancias de la Fundación y el Centro Descartes.

2) Organizar jornadas, coloquios, conferencias, presentaciones de libros, etc.

3) Auspiciar actividades vinculadas con la problemática filosófica dentro de la Fundación y el Centro Descartes.

4) Establecer acuerdos de intercambio y colaboración con otras entidades vinculadas con la actividad filosófica.


Instancias de gestión y planificación:

1) Un Consejo Asesor: compuesto por un grupo de personas representativas de la cultura filosófica con la funciones de asesorar y proponer iniciativas.

2) Un Coordinador General: encargado de la dirección del CAF.

3) Una Comisión de Gestión y Difusión: encargada de la organización de las actividades a realizarse y de la difusión de las mismas.

4) Colaboradores en las provincias: encargados de difundir las actividades y de contribuir a establecer nexos entre el Círculo y entidades culturales de las provincias.

5) Representantes en el extranjero: encargados de enviar información, de servir de nexos con instituciones extranjeras y de difundir en sus ámbitos las actividades del Círculo.

 

Prof. Luis Enrique Varela, Lic. Adriana Testa y Lic. Graciela do Pico
Coordinador
es

 

 
Billinghurst 901 (1174) Ciudad de Buenos Aires. Tel.: 4861-6152 / Fax: 48637574 / descartes@descartes.org.ar