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El Zen y la función de la palabra

Este año introdujimos un cambio en el nombre del ET con el horizonte de llevar la investigación hacia la función de la palabra en psicoanálisis y de qué modo el zen puede orientarnos (o no) a una vertiente de la palabra que, vía la interpretación, nos conduzca a ese más allá, donde el sinsentido puede valer como intento de tocar algo real del sujeto en el análisis.

De este modo, el programa que nos trazamos el año anterior, acerca de investigar las coordenadas que habrían llevado a Lacan a pensar la función de la escritura en psicoanálisis y su concepción de la letra, converge con el de la palabra y el zen.

Para ello será necesario pasar por “Función y campo de la palabra y del lenguaje en psicoanálisis” (19 53), donde Lacan concibe a la palabra como don: “La palabra en efecto es un don de lenguaje, y el lenguaje no es inmaterial. Es cuerpo sutil, pero es cuerpo. Las palabras están atrapadas en todas las imágenes corporales que cautivan al sujeto; pueden preñar a la histérica, identificarse con el objeto del penis-neid, representar el flujo de orina de la ambición uretral, o el excremento retenido del gozo avaricioso. Más aun, las palabras pueden sufrir ellas mismas las lesiones simbólicas, cumplir los actos imaginarios de los que el paciente es el sujeto.” (pág.289)

¿Y cómo confluye el zen en esta dirección? Dice Daisetz Suzuki: #Un maestro zen de China acostumbraba a levantar su bastón diciendo: “Si al bastón le llamas bastón, lo tocas”, es decir, afirmas. “Si al bastón no le llamas bastón, te retraes”, es decir, niegas. “A este bastón no puedes llamarle bastón ni puedes no llamarle bastón. De esta manera no habrá ni afirmación ni negación. Sin afirmar ni negar, ¡constata!”. Siempre que se dice algo, o se afirma o se niega. Si se excluyen ambas posibilidades, nada puede decirse. Pero el maestro exige que algo se diga. ¿Qué decir?

En realidad, cualquier respuesta puede ser válida, todo depende de la experiencia interna de cada cual. De esta experiencia puede surgir la afirmación, puede surgir la negación, o puede surgir también la ruptura del bastón en pedazos. O se puede igualmente preguntar al maestro: “¿Cómo llamas tú al bastón?” Tambien esto sirve. Es posible cualquier clase de respuesta, siempre que no haya imitación, pues en la imitación no hay zen. Es necesaria una experiencia individual, pero si se está respaldado por esta experiencia, se puede manejar el bastón en la forma que cada uno prefiera. De no ser así, la respuesta será algo muerto; no habrá vida en ella# (pág. 157).

Finalmente, si pensamos en la función de la escritura, periodo último de Lacan, nos encontraremos en “La escritura del ego” (1976) con estas afirmaciones: “Una escritura es pues, un hacer que da sostén al pensamiento. (…) El significante es lo que queda. Pero lo que se modula en la voz no tiene nada que ver con la escritura (…) Esto es lo que caracteriza la letra con la que acompaño este osbjeto, a saber, la letra a minúscula. Si reduzco este osbjeto a esta a minúscula es precisamente para marcar que la letra no hace en esta oportunidad más que mostrar la intrusión de una escritura en tanto otra (autre), con una a minúscula. La escritura en cuestión viene de otra parte que del significante. No fue sin embargo ayer cuando me interesé en este asunto de la escritura, y cuando la promoví la primera vez que hablé del rasgo unario, einziger Zug en Freud.”

En la segunda parte del año tenemos proyectado realizar nuestro 2° (el primero fue en 2006, cuyo resumen puede consultarse en e-texts) Curso Breve en torno a la traducción y la interpretación, para lo cual contaremos conla colboración de nuestro asesor, el profesor Ernesto Pagani. Oportunamente daremos a conocer el programa, fechas y bibliografía.

 

Bibliografía general anual:

  • ALLOUCH, Jean: “Letra por letra. Traducir, transcribir, transliterar”. Edelp. Bs.As. 1988.

  • FONTENEAU, F.: “Wittgenstein y Lacan. La ética del silencio”. Atuel. Bs.As. 2000.

  • JULLIEN, F.: “Cinco conceptos propuestos al psicoanálisis”. Cuenco del Plata. Bs.As. 2013.

  • LACAN, Jacques: El Seminario. Libro 18. Paidós. Bs.As. 2010.

  • El Seminario. Libro 19.Paidós. Bs.As. 2012.

  • El Seminario. Libro 23. Paidós. Bs.As. 2011.

  • Escritos. Tomo 1. Siglo XXI. Bs.As. 1984.

  • SUZUKI, Daisetz: “Budismo zen”. Kairós. Bs.As. 1988.

  • “El zen y el concepto de inconciente”. Kier. Bs.As. 1984..

 

 

 

De la relación sujeto/objeto a la relación del sujeto con el objeto a

por Alicia Marta Dellepiane

 

 
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