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El legado de Darwin y la situación actual del psicoanálisis (1)

A propósito de libro de:

JOHN DUPRÉ*
EL LEGADO DE DARWIN

Que significa hoy la evolución.**
(Ed. – Buenos Aires: Katz, 2006).

por Claudia Castillo

John Dupré es un filósofo inglés que hace filosofía de la biología nos introduce en un tema contundente como el de la evolución.

Antes que nada el autor se plantea una serie de preguntas:

¿La selección natural actúa sobre los genes ó sobre los organismos individuales?

¿La evolución se produce a un ritmo constante o avanza en arrebatos intermitentes?

¿En qué medida los organismos se adaptan de manera óptima a su entorno?

También grandes preguntas como:

¿Qué nos dice la evolución acerca de nosotros mismos? ¿Sobre el lugar que ocupamos en el universo? ¿Sobre Dios?

Él propone la teoría de la evolución como un ejemplo de la manera en que se puede acceder a una profunda interpretación de nuestro mundo. Esta teoría es el último elemento esencial de una visión naturalista y materialista del universo, que, desde su postulación eliminó el último refugio donde podía ocultarse Dios.

Es tal vez por esa razón, que ciertos fundamentalistas cristianos pretenden eliminar la enseñanza de la teoría de la evolución de los programas escolares.

Dupré se sitúa del lado de los que piensan que no se pude conciliar ciencia y religión(ya veremos que hay otros autores que creen que sí) y apoyándose en el empirismo sostiene que hay suficiente evidencia como para sostener la teoría de la evolución.

Por otra parte, si bien no está de acuerdo en que la especie humana se distinga de las otras por poseer un alma, tal como lo afirma la religión; tampoco cree como lo postula la psicología evolutiva, que nosotros somos una especie animal como cualquier otra.

“Es importante que no seamos injustos con aquello que nuestra propia especie tiene de extraordinario” dice Dupré, situando la principal distinción en la complejidad de los lenguajes humanos. “Nuestras palabras, pueden ser nuestra mejor alternativa de inmortalidad “.

En cuanto a la psicología evolutiva, los psicólogos de esta corriente consideran que sus principales oponentes son los científicos sociales, que sostienen que la mente humana es un producto de la cultura que no está en absoluto determinado por ninguna clase de biología. Steven Pinker expresa que la mente es “una pizarra en blanco“. Oponiéndose a este enfoque, los psicólogos evolutivos alegan que la naturaleza humana es mucho menos variable de lo que se supone y que está constituida por un gran número de módulos mentales, estructurados por selección natural que generan una conducta evolutivamente óptima como respuesta a las claves ofrecidas por el entorno.

El autor del libro no está para nada de acuerdo ya que dichos psicólogos sólo consideran la historia que sentó los fundamentos de la especie humana, la curva del tiempo evolutivo, mientras que Dupré cree que la historia más reciente es más relevante.

Se trata, para entender la mente humana, de estudiar las maneras particulares en que las culturas particulares se desarrollaron y como han evolucionado con la gente que vive en ellas.

Por último el libro se ocupará de la relevancia de la evolución en las clasificaciones contemporáneas de los humanos que han causado mayor controversia y sufrimientos: la raza y el sexo.

Una pequeña introducción al tema de la evolución

  • La “teoría de la evolución” alude a un conjunto de proposiciones muy generales.
  • El postulado central es que la vida evolucionó sobre la tierra de formas más simples a formas más complejas, todas comparten antecesores comunes.
  • Hay evidencias científicas que confirman la relación existente entre estructuras.(ejemplo la misma estructura ósea de los mamíferos ha divergido para servir y adecuarse a organismos diferentes.)
  • Hay evidencia en los fósiles y en las relaciones geográficas que existen entre organismos de distintas clases.
  • La teoría de la evolución proporciona una idea muy general sobre nuestro universo y las cosas que hay en él.
  • La selección natural, gran contribución de Darwin a la ciencia, es el factor más importante para entender las modificaciones en el transcurso de la evolución.
  • Hay también profundos debates en torno al tema de la selección natural, uno de los más importantes es el que se refiere a qué selecciona la selección natural. Un autor muy conocido Richard Dawkins, autor de El gen egoísta argumenta que el objetivo de la evolución no es el organismo sino el gen.
  • A esta última se opone la TSD, teoría sistémica del desarrollo, ellos piensan que la evolución es un proceso continuo y que los genes no son ni tan especiales ni tan únicos como suele sostenerse. Proponen como unidad de selección el ciclo completo de desarrollo. Lo más importante de esta teoría es que elimina el divorcio entre evolución y desarrollo.(1)
  • Otro intenso debate se refiere al ritmo de la evolución. Aquí se han distinguido los prestigiosos biólogos Stephen Jay Gould y Niles Eldredge, quienes afirmaron que los cambios evolutivos sólo ocurrían en breves y rápidas eclosiones puntuadas por largos períodos de estasis.(2) A esta teoría se la llamó teoría del equilibrio puntuado.

Sobre los humanos y los animales, la psicología evolutiva

Parece que como algunas otras veces, el enredo lo comenzó Descartes al diferenciar desde la óptica del dualismo a los humanos de los animales. Estos últimos sólo serían meros mecanismos mientras que los hombres poseen una mente inmaterial. Dupré señala que esta mente está muy cerca del alma cristiana. El debate que genera todo este asunto incluye a un filósofo e historiador de la biología Michael Ruse, que intenta conciliar evolucionismo y cristianismo.

También a Aristóteles, con su concepción del alma con la forma de una criatura y a Santo Tomás de Aquino quién escribe que lo que hace que un cuerpo viva, es el alma.

De todos modos para el autor, hay modos desde la teoría de la evolución para explicar qué distingue al hombre de los animales sin tener que recurrir a explicaciones metafísicas o religiosas. A su vez él se va a alejar y va a argumentar porqué de las concepciones de la psicología evolutiva que sugieren una continuidad entre el hombre y otras especies; para recortar la particularidad de la existencia de al menos un rasgo presente únicamente en la especie humana, el lenguaje.

Lo considera el rasgo distintivamente humano más significativo. Si el pensamiento es un rasgo exclusivamente humano, esto tiene que ver con el lenguaje. Las partes más característicamente humanas de la cultura, dependen de la posesión del lenguaje. Los humanos poseen una aptitud lingüística mucho mayor que cualquier otra criatura.

La conciencia, tampoco es un parámetro válido para distinguir al hombre del resto de las especies, ya que en principio, no sería tan sencillo definirla y en segunda instancia ¿porque no sería atribuible cierto grado de conciencia a los animales?(3)

Incluir el lenguaje no niega la continuidad evolutiva entre el hombre y las demás criaturas pero ciertamente este constituye una novedad evolutiva que a su vez tiene efectos biológicos sobre la especie a la que pertenece. Si bien hay algunos sistemas de comunicación presentes en numerosas especies, no se aproximan a la complejidad y sutileza del lenguaje humano. El lenguaje ha evolucionado hasta lograr un estado que se considera de una clase diferente que los rasgos semejantes de sus parientes.

Esto podría hacernos reflexionar respecto de los métodos utilizados por las terapias cognitivo conductuales donde lo que está en juego es modificar una conducta tomando como modelo último el condicionamiento/desacondicionamiento usado para modificar conductas en los animales. Si el rasgo distintivo que distingue al hombre de las otras especies es el lenguaje, como podrían modificarse conductas sin que el lenguaje esté involucrado. En este sentido, todas las terapias son subsidiarias del psicoanálisis (lo admitan o no )en tanto es una de las pocas disciplinas que han estudiado de manera exhaustiva como las palabras resuenan en un cuerpo o dicho de otro modo como las conductas se recortan sobre el campo de la palabra y el lenguaje.

¿Hay naturaleza humana?

John Dupré pone en duda que la evolución pueda iluminar la comprensión de la conducta humana.

En este debate participa un autor llamado E.O Wilson con un libro llamado Sociobiología: la nueva síntesis este libro a su vez fue muy cuestionado por Richard Lewontin (4) y Stephen Jay Gould quienes crean el Grupo de Estudio de Sociobiología para la Gente ellos critican a Wilson su nueva versión de la sociobiología llamada Psicología evolutiva.

A su vez en este debate, participa una obra muy conocida incluso por el gran público llamada El gen egoísta de Richard Dawkins. La premisa principal de este libro es que los rasgos adaptativos de los organismos sólo pueden ser incorporados dentro de un linaje si están “codificados” en los genes. Esta discusión merecería un desarrollo aparte, solo diremos con Dupré que “Esta concepción ha permitido a los evolucionistas dar al desarrollo un estatus de “caja negra”, considerándolo como algo que puede ser adecuadamente estipulado en cualquier momento por el estado en que se encuentra el genoma” Esto descarta los complicados procesos que llevaron a un genoma de una generación a otro genoma en la generación siguiente.

La TSD(teoría sistémica del desarrollo) que se posiciona como crítica a la postura anterior, cómo se pueden incluir los procesos evolutivos en el ciclo completo del desarrollose formula la pregunta de Dupré se toma todo el capitulo llamado “Naturaleza humana”, para tirar por tierra los argumentos de la Psicología evolutiva, entre otros, la falacia de comparar las conductas humanas con la de los animales.

La psicología evolutiva procura identificar rasgos típicos o universales de la psicología humana para alegar más tarde que esos rasgos tienen explicación genética. Por otra parte, no se considera que los rasgos psicológicos puedan depender en alto grado de factores ambientales y ser, por lo tanto, susceptibles al cambio.

Un ejemplo grosero que propone el libro se refiere a explicar por la vía evolutiva una cierta tendencia humana a la violación. Este ejemplo, “aunque está al borde de lo respetable incluso para la psicología evolutiva, señala muchas de las deficiencias principales de ese proceso seudocientífico” señala John Dupré. El conocimiento de la evolución no puede decirnos casi nada respecto de la naturaleza humana con el nivel de especificidad que pretende la psicología evolutiva.

Los humanos tienen el 98,4 % de sus genomas idénticos a los chimpancés y sin embargo ¿qué significa esta afirmación?

El libro subraya el peso que ha cobrado la “mitología genética” en el mundo contemporáneo.

El autor propone una vuelta al empirismo, a la observación, en vez de inferir, como lo hace la psicología evolutiva, la naturaleza humana de principios teóricos. Usualmente aunque sus hipótesis sean confirmadas, nada indica que sean ciertas.

Algo más sobre la evolución en la infancia

Podríamos tal vez, extrapolar ciertas cuestiones que este libro plantea con otra lectura, sugerida por Germán García como material para el módulo de investigación Referente/infancia, un libro de Ben Bradley llamado Concepciones de la infancia

Introducción crítica a la psicología del niño . En especial el capítulo II titulado “La cuestión de la génesis”.

A partir de la publicación del Origen de las especies de Darwin se pensó que el desarrollo del niño revelaba el desarrollo de la especie. Por otra parte las observaciones detalladas que él realiza de su propio hijo lo convierten, de alguna manera en el padre de la Psicología infantil. Conviene repasar este capítulo y tomar nota de las observaciones de Darwin y la pertinencia de las conclusiones que va extrayendo de la contemplación de las distintas conductas y reacciones del pequeño Doddy.

Darwin escribe y publica en 1877 una obra llamada Esbozo biográfico de un bebé, allí elabora una respuesta para el filósofo francés Hippolyte Taine, quién había publicado un artículo respecto de la adquisición del lenguaje en su hija.

Darwin retoma las notas de sus cuadernos “M” y “N” comenzados 40 años antes, para afirmar entre otras cosas que el lenguaje humano se construye sobre una base que no está hecha de palabras. El inventor de la teoría de la evolución, inspirador de Dupré, es perfectamente coherente con lo que él considera la base de la evolución: la observación. Mediante esta, construye una idea de la primera infancia bastante desoladora, donde el instinto, concepto muy cuestionado, ocupa un lugar importante. Instintos de autoconservación , sexuales, del amor de la madre por su hijo están descriptos en su obra, que su abuelo, Erasmo Darwin (1731-1802), hubiera cuestionado. Este decía en 1803 que no creía que hubiera “instintos” parentales y maternales, dándole más valor al aprendizaje o a los hábitos, que al callejón sin salida de los instintos.

Sin embargo, las consideraciones sobre la primera infancia de Charles Darwin muestran que una gran parte de la conducta humana es instintiva y se deriva de la de los animales. Él afirmó que no había un abismo entre la vida mental de los animales y el hombre.

Bradley señala el punto endeble de la teoría de Darwin que no establece como se desarrollan facultades tales como el lenguaje o la razón.

Una de las respuestas actuales a esa encrucijada es la teoría de los genes de la cual ya observamos sus limitaciones.

Bradley se desdice respecto de considerar a Darwin el padre de la psicología infantil para destacar el poder de su observación cuidadosa en ambientes naturales, de la conducta de los bebés.

Dos palabras sobre el creacionismo y el evolucionismo .

La controversia creacionismo y evolucionismo también atraviesa este libro aunque no de manera explicita. Para este punto en particular los remito al artículo de Elena Levy Yeyati del ETC. Nº 65 que es particularmente claro.

Notas :

(1)Actividad realizada en el Centro Descartes el Martes 25 de julio de 2006 –

El legado de Darwiny la situación actual del psicoanálisis

Participaron : Enrique Acuña y Claudia Castillo, coordinó: Ignacio Lotito

(2) En el psicoanálisis existe un debate en torno al psicoanálisis con niños que tiene por eje estructura y desarrollo. Hay un pequeño artículo de J. A. Miller como apertura a unas jornadas del CEREDA que comienza a esbozar el tema y dice que hay que investigarlo. En Desarrollo y estructura en la dirección de la cura. Editorial Atuel 1993. Apertura de Jacques Alain Miller

(3) Estasis: las especies cambiaban poco o nada durante largos períodos.

(4) Los grados o las complejidades de la conciencia están ligados a los modos del lenguaje.

(5) Se comentó y discutió en torno a este libro en el espacio de Lecturas Críticas el martes 27 de junio de 2006

“Mujeres contra biólogos” Sexo, mentiras y ciencia social. Participaron:Graciela Musachi y Marcelo Izaguirre.

*John Dupré

Nació en Inglaterra. Recibió su doctorado en filosofía por la Universidad de Cambridge. Fue investigador en el St. John’s Collage de Oxford y en la Universidad de Stanford, en la que dictó clases hasta 1996. de regreso a Inglaterra, fue profesor de filosofía en la Universidad de Londres. Actualmente es investigador en la Universidad de Exeter, donde también enseña filosofía de la ciencia. Desde 2002 es director de Egenis, Centro de Estudios de Genómica y Sociedad, dedicado al estudio del significado y las implicaciones sociales de la genómica contemporánea.

** (Ed. – Buenos Aires: Katz, 2006).

 

 
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