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Estudios variedad analítica

por Marcelo Izaguirre

Pero ¿por qué tenemos tanto amor a nuestros archivos?
C. Lèvi-Strauss

En Etcétera de abril Nº 21, se informaba de la conformación de un espacio destinado a investigar sobre la historia del psicoanálisis en Argentina de la cual participa el Centro Descartes desde junio de 2000 bajo el nombre de Estudios de Variedad Analítica. "Fragmentos y construcciones de la historia del psicoanálisis en Argentina" comenzó sus actividades el día 4 de mayo de 2001 con una reunión en la Asociación Psicoanalítica Argentina, con la exposición de psicoanalistas de distintas instituciones, que según Leonardo Wender resulta inédita.

Realizó la introducción Esther Krieger quien hizo referencias a las reuniones y los motivos que dieran lugar al comienzo de las actividades, mencionando la hipótesis de trabajo en los años 2001 — 2003: "La irrupción del lacanismo en nuestro país así como sus efectos en el psicoanálisis ya existente". Hizo referencia a la división existente en el movimiento lacaniano como razón por la cual no estaban todos los representantes de esa orientación presentes. Nada se dijo de la ausencia de algunos integrantes o ex-integrantes de la IPA. Aunque esta primer reunión mostró variedad en tanto hubo cuatro exposiciones distintas, podría decirse que hubo dos ejes temáticos, comprendidos en lo que Foucault llamara la "historia global" y la "historia general", ubicándose dos exposiciones en la historia general desplegando el espacio de cierta dispersión, mientras que otras dos podrían caracterizarse con el rasgo de la historia global con un centro único, una significación, un principio, una visión del mundo, forma de conjunto. También se pudo escuchar en esos fragmentos presentados, estilos que varían entre el documento y el testimonio.

Germán García comenzó destacando la tesis que había llevado adelante en la investigación de su libro La entrada del psicoanálisis en la Argentina, realizado luego de un encuentro en París con Jacques Lacan donde interrogaba en 1977 ¿qué ocurría con el psicoanálisis y la política en nuestro país? retomando al volver a Buenos Aires una investigación detenida. Allí trataba de demostrar junto con Graciela Musachi que no había una etapa fundacional de la nada así como Lacan indica que el significante hizo a Dios. De tal modo las referencias a Greve, Agrelo hicieron pensar que si ellos habían hecho eso debía haber algunos otros, Berman y una revista de Psicoterapia en Córdoba por ej. Los datos presentes en aquel libro no fueron vanos ya que se retomaron algunos años más tarde por la historia del psicoanálisis escrita en Argentina por una instancia de la APA incluso con la misma sintaxis. En cuanto a qué habían hecho él y otro conjunto de personas con Masotta expresaba: "¿Qué hicimos con Masotta?, me parece que es lo que importa ya que vamos a hablar del lacanismo en Argentina. Masotta en este número de la revista Cuadernos Sigmund Freud 2/3 en un texto firmado en mayo de 1972 hablando de la visita de los Mannoni dice: ‘hemos invitado asimismo a discutir en público con Maud y Octave Mannoni a un plantel de psicoanalistas argentinos: Arminda Aberastury, Diego García Reynoso, Emilio Rodrigué, Fernando Ulloa, Marie Langer, Ricardo Malfé y José Bleger. Debemos agradecerles el interés con que han contestado nuestra invitación, la buena fe y paciencia con que han respondido a las situaciones no siempre cómodas y producidas por el alargamiento de las conferencias, las dificultades de la traducción sucesiva, las ideas y el carácter por momentos un poco arisco de nuestra invitada, con las mesas redondas y en favor de las relaciones con el público. En nuestro descargo debemos decir —hablamos ahora en nombre de nuestro grupo, que la elección de los invitados nos dio un criterio al respecto’. Esto decía Masotta en un número que además era la fecha de la muerte de Bleger y se abre con un texto de Masotta que se abre con un homenaje a Bleger". Finalmente hizo referencia a la presentación que hiciera en París Masotta de la Escuela que fundara junto con otros psicoanalistas, donde hace distintas consideraciones sobre la situación política y social de Argentina y vuelve a mencionar al Dr. Pichòn Rivière, a Bleger y otras personas vinculadas con la enseñanza del psicoanálisis en Buenos Aires.

Leonardo Wender señaló algunos temas puntuales que lo ubicaron en una posición distinta tal vez a la sostenida desde la historia oficial de APA en tanto indicaba que en el momento de la constitución de la Asociación hubo un grupo de precursores del psicoanálisis que habían quedado fuera de la misma ya que no habían considerado nunca al psicoanálisis el centro de su interés. "Este hecho —dijo- diferenció a quienes comenzaron a estudiar psicoanálisis en la naciente institución, de quienes en aquel entonces no se interesaron tanto como para comprometerse científica e institucionalmente". Lo que produjo una clara distinción entre ambos sectores donde la desconfianza, rivalidad y antagonismo fueron recíprocos. También señaló Wender la ambigüedad presente en la selección en los comienzos de la institución, lo que se prestó a la selección entre personas allegadas a determinado círculo hasta que en 1951 se comenzó a exigir el título de médico hasta 1987. Destacó de qué modo el psicoanálisis kleiniano apareció como la renovación de las ideas del establishment psicoanalítico. Entre los temas marginados de la Asociación estuvo el psicoanálisis de grupo y la enseñanza en la universidad, hasta un momento dado. De igual manera no se solicitaba en el curriculum, la enseñanza de psiquiatría. No dejó de mencionar dos episodios ligados, la ley Carrillo, que prohibía el ejercicio del psicoanálisis a quienes no fueran médicos y los comienzos de la facultad de psicología con la exclusión de los psicólogos de la Asociación Psicoanalítica Argentina y en esa exclusión de los ámbitos de práctica del psicoanálisis de estos últimos piensa que se pueden encontrar —entre otras— las razones del impulso que cobró entre ellos las ideas lacanianas. Tampoco fue bien vista en los corrillos de la Asociación la participación en la universidad, en la facultad de Psicología, resaltando la contracara de que en la actualidad están interesados en la aceptación por parte del Estado del psicoanálisis como una especialidad y se lucha por dictar maestrías y doctorados incluso a egresados de otra carrera.

Oscar Sawicke expresó los recuerdos que le evocaba la actividad respecto a viejas épocas, y su entrada al psicoanálisis y en particular al lacanismo; recordando los comienzos de su encuentro con la lectura de Freud a la que fuera conducido por los avatares de la vida y su encuentro con una gran cantidad de analistas que presentaron las distintas lecturas de Freud pero donde la marca central en ese recorrido fue su encuentro con Pichon Rivière que dio un enfoque muy freudiano en esos primeros años de práctica analítica. Pero no era el único nombre presente ya que también se encontró en la facultad con otros analistas como Ulloa, Liberman y Bleger que eran la expresión del psicoanálisis. Y como parte de la formación se analizó con analistas de APA, algo que dado la época no podía ser de otra manera. Habló también de las referencias del momento como el marxismo, Bachelard y Althusser. Lo que lo llevó a pasar como muchos por los grupos de Sciarreta. En ese marco de los ’60 se produjo su encuentro con Masotta lo cual produjo una novedad en lo que él tenía por el psicoanálisis.

Contó las razones que lo llevaron a no participar en la APA a pesar que en el curso de su análisis había surgido como el lugar al que debía incorporarse. Lo que lo llevó a seguir participando en los grupos con Masotta quien coloca al psicoanálisis en el marco del debate por las ideas.

Ese movimiento le dio un valor inédito a la obra freudiana en tanto el valor textual de la obra remarcado por Masotta adquiría un valor que no se encontraba en las lecturas "oficiales". Era una forma de poder darle otra significación tanto al texto freudiano como al decir de los analizantes. Hizo referencia a los avatares que hicieron que Caracas haya sido el lugar en el cual se presentara Lacan y no Buenos Aires, rescatando en ese viaje haber conocido a Jacques-Alain Miller con quien junto a un grupo de amigos ha continuado trabajando en la EOL. Para finalizar destacó una continuidad entre su encuentro con Masotta con el hecho muy simple que quizás para los historiadores es medio complicado, a partir de los diferentes grupos que se fueron armando a partir del lacanismo, de APA, pero se trata de algo simple y es haber podido constituir una comunidad de trabajo frente a una obra, la de Lacan, respetando absolutamente una transferencia centrada en un sujeto que fue Masotta. Y en tal sentido hubo una continuidad ya que ponía en acto algo que tenía que ver con la transmisión del psicoanálisis, en el sentido que Masotta encarnó mucho de eso, de modo que no resultó difícil el encuentro en Caracas con Miller y la historia que ocurrió luego. Habría que hablar entonces de una nueva entrada del psicoanálisis en Argentina, que no desconoce una historia anterior.

Andrés Rascovsky recordó la característica de epopeya que tuvo aquel momento fundacional de la APA. Se refirió en un principio a dos figuras pioneras, su padre Arnaldo Rascovsky y Enrique Pichòn Rivière. Ambos comenzaron a enseñar en grupos de estudio, en el hospital de niños el primero, y en el hospicio Pichon Rivière, confrontando con los psiquiatras. A ellos dos agregó el nombre de Garma quien tuvo la característica de ser alguien que había practicado el psicoanálisis y llegó a nuestro país consecuencia de un forzado exilio español. Destacó el interés de ellos por todo tipo de actividad cultural e intelectual aunque "era un comienzo desde los modelos de salud y enfermedad y de una concepción de la mente que se extendía al desarrollo infantil y luego a la familia pero que partía del saber medico". Destacó asimismo la profunda lectura que tenía Garma de la obra de Freud.

De Arnaldo Rascovsky recordó que había fundado el primer número de la revista de APA y una editorial, así como el comienzo de su análisis con Garma quien "estaba revalidando su título y hasta que no lo hizo Arnaldo no pudo comenzar su análisis que se inició creo que en 1939, tal vez haya sido el primer analizado de América Latina". En poco tiempo el grupo inicial - según Andrés Rascovsky- fue independizando sus concepciones teóricas del campo de la psiquiatría y de la medicina así como la exigencia de ser médico entendiendo que las exigencias de la condición de médico para ingresar "provinieron de la conflictiva con el ejercicio de la práctica profesional".

Las nuevas orientaciones en el psicoanálisis se debieron a la incidencia de Arminda Aberastury y Betty Garma en relación con el psicoanálisis de niños y su vinculación con Melanie Klein. Lo que condujo a que estuviera desligado de las estrategias adaptativas. La teorización sobre la fantasía, "sus implicancias, su organización o jerarquía en las formaciones sintomáticas o en las sociales fueron conquistas que recibían el embate continuo de las resistencias sociales al psicoanálisis". No fue dejada de lado la figura de Marie Langer y sus intereses que la condujeron a El Salvador y México, ni una referencia a Roudinesco quien según lo sostenido tendría razón al hablar del papel del psicoanálisis en Argentina "menos como una demanda de la normalización que una amplia demanda al servicio de una utopía comunitaria". Fue esa situación lo que le confirió una característica particular al movimiento argentino donde no se repetían las diferencias jerárquicas presentes en los modelos europeos en que prevalecía la relación maestro- discípulo, en tanto el papel de los pioneros aquí produjo una "república de iguales".

La posición de Andrés Rascovsky presentó ciertas diferencias respecto a la sostenida por Wender cuando se refirieron a la fundación de APA ya que si este hablaba de ciertas tensiones presentes desde el comienzo y algunas exclusiones, tanto en el grupo inicial como luego con la ley Carrillo aquel expresó que "la cohesión grupal y la confraternidad que brindaba esta pequeña sociedad con grandes ambiciones transformadoras sobre la cultura generó también un halo místico que le confería la distinción de un grupo destinado a importantes efectos transformadores. El vigor combativo, el coraje cultural, así como el entusiasmo vital en la búsqueda de la verdad, la libertad, la defensa de la vida y sus avatares son elementos que componen el tejido inicial que unificó las fuerzas del movimiento".

En el breve debate que se produjo luego, se pudo escuchar que Germán García compartía en tal sentido, la descripción realizada por Leonardo Wender más que la que hacía Oscar Sawicke en cuanto a las continuidades o discontinuidades del movimiento psicoanalítico. También fue planteado el tema respecto a la teoría imperante en APA, si eran freudianos o no a partir de la operación del famoso "retorno a Freud" propugnado por Lacan. Leonardo Wender dijo que la referencia a Balán le hacía recordar algo sobre lo que había escrito y preguntado "¿por qué tantas mujeres en el psicoanálisis? y ¿por qué tantas mujeres en la entrada del psicoanálisis?" En principio —dijo- hay una explicación en el modo en que comenzó el psicoanálisis en esas reuniones en las casas, donde ellas participaban con interés. Y si bien en el comienzo de la Asociación ese sector había participado, inmediatamente por diversas razones se fue limitando el ingreso —haciendo una equivalencia entre mujer y psicóloga- y se tuvo que esperar que esas barreras fueran derribadas cuando aún se sostenían desde el interior. Graciela Musachi estableció una comparación entre las mujeres que acompañaban a Freud y las que participaron en Argentina.

Otra persona del público (¿Canteros?) retomó algo expresado por Germán García diciendo que él había estudiado en esa época y que se leía Freud de manera minuciosa. García expresó que no desconocía la lectura de Freud realizada por Garma y otros, sino que se refería a que no habían hecho de Freud un elemento central de su política cultural, mencionando como ejemplo numerosos testimonios brindados hace 2 años para un programa de TV, sobre Garma, Pichon Rivière, Arminda Aberastury, Marie Langer y Masotta, por un conjunto de psicoanalistas argentinos discípulos de cada uno de ellos, donde todos hablaban de haber impuesto cierta originalidad y no seguir estrictamente a Freud, y también se puede ver el primer número de la revista de APA donde aparece un saludo de Jones y el desplazamiento de la lengua alemana a la inglesa. Por su parte, Andrés Rascovsky así como había hecho algunas referencias en su exposición, manifestó que era indudable la importancia que tenía la lectura de Freud en la Asociación, y si bien se puede aceptar que se hacía de un modo cronológico, de ninguna manera se podía decir que era inexistente, en todo caso se trataba de un modo distinto de leer, que luego adquirió un carácter más estructural sobre todo a partir de la enseñanza de Masotta. Oscar Sawicke sostuvo que si bien es importante la referencia a Freud, él entendía que se trataba de los modos de lectura, y la consecuencia de ella en la clínica, coincidiendo con lo afirmado por Rascovsky en cuanto a la impronta que impuso Masotta en esa perspectiva.

En verdad, es parte de lo que hay por construir y escribir, de la historia del psicoanálisis y para ello puede orientar la respuesta que da Levi — Strauss a la pregunta del epígrafe en el capítulo muy francés del libro El pensamiento salvaje: "Los archivos nos aportan, pues, otra cosa: por una parte, constituyen al acontecimiento en su contingencia radical (puesto que sólo la interpretación que no forma parte puede fundarlo en la razón); por otra parte, dan una existencia física a la historia, porque sólo en ellos se supera la contradicción de un pasado remoto y de un presente en el que sobrevive. Los archivos son el ser encarnado de lo "acontecimientado". Como afirmó Leonardo Wender se puede leer cómo apareció el psicoanálisis kleiniano como una renovación del establishment psicoanalítico. Y fue comentado en el curso del debate por otra persona (¿?) explicando la relación entre la presencia de las mujeres y el pensamiento kleiniano. Algo similar puede leerse en el número del mes de mayo de la revista Imago Agenda en un reportaje a Juan Carlos Volnovich donde al responder sobre quienes habían sido sus maestros menciona entre otros a Fidias Cesio de quien destaca que "era muy particular porque en una época muy kleiniana de la asociación, él era freudiano y no se movía de Freud". ¿Se podrá leer de manera conjunta en los archivos o en otros testimonios esos matices en / por los cuales ha derivado por diferentes lenguas el psicoanálisis argentino?

 

 
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