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Hacia el primer centenario del psicoanálisis en la Argentina
1910: El poder de la palabra vs. el ejercicio del poder

Por Eduardo Romero

Estamos a dos años de celebrar el centenario de la entrada del psicoanálisis en la Argentina y es sorprendente que en este lapso de tiempo la expansión de su terminología y sus nociones más generales haya desbordado los límites de su teoría y su práctica, incorporándose al lenguaje popular con el suficiente arraigo como para olvidar que no están en él desde siempre sino que alguna vez fueron introducidos.

Es el Dr. Germán Greve quien hace la introducción del psicoanálisis en nuestro país en el “Primer Congreso Internacional Americano de Medicina e Higiene” llevado a cabo en 1910 con motivo de la celebración del primer centenario de la revolución de mayo, tal como ya lo señalara Germán García en su libro “La entrada del psicoanálisis en la Argentina”.(1)

Los festejos de ese año, que servían a la consolidación de un país libre y soberano, se veían acompañados de un gran movimiento cultural y científico en los que Buenos Aires era sede de distintos Congresos Internacionales cuyos desarrollos y temas tratados dan cuenta de la heterogeneidad de las preocupaciones e inquietudes de la sociedad en sus distintos ámbitos.

Tiene lugar, por ejemplo, el “Primer Congreso Femenino Internacional de la Republica Argentina” que estuvo presidido por la Dra. Cecilia Grierson, quien fuera la primera médica argentina egresada en 1889 de la Facultad de Medicina de la Universidad de Buenos Aires (2). Este Congreso contó entre sus organizadores con la figura de Alicia Moreau de Justo, en ese momento una joven de veinticuatro años. Se trataron temas sobre la problemática femenina, relacionados con los derechos civiles y políticos de las mujeres, sobre la educación y la necesidad de que la misma sea mixta, libre y laica, sobre la lucha de los sexos, la influencia social de la madre y otros tantos temas (3).

Se realiza también en Buenos Aires el “Congreso Científico Internacional Americano” en el cual once secciones darán cuenta de la reunión de las distintas ciencias que se presentan a exponer y/o dar a conocer sus investigaciones y desarrollos: 1) Ingeniería. 2) Ciencias físicas y matemáticas. 3) Ciencias químicas. 4) Ciencias antropológicas. 5) Ciencias biológicas. 6) Ciencias geológicas, geográficas e históricas. 7) Ciencias jurídicas y sociales 8) Ciencias militares 9) Ciencias Navales 10) Ciencias psicológicas 11) Ciencias agrarias.

La sociedad científica Argentina, por iniciativa del Dr. Antonio Vidal incluye en este Congreso una sección de ciencias psicológicas. Sección que celebró ocho sesiones y cuyos trabajos fueron organizados por una comisión presidida por los Dres. Horacio G. Piñero, José A. Estévez, Antonio Vidal, Carlos F. Melo, Carlos Rodríguez Etchart, Antonio Dellepiane, Alejandro Korn y José Ingenieros, miembros todos ellos de la Sociedad de Psicología” (4). En estas ocho sesiones fueron 86 los trabajos presentados y entre sus exponentes estaban el Dr. Cristofredo Jacob; Prof. Victor Mercante; Dr. E Mouchet; Dr. Jose T Borda; Dr. Horacio G Piñero; Pablo A Pizurno, José Ingenieros; Dr. Francisco de Veyga entre otros, y contemplaban temas como “la fatiga escolar” sobre el que escriben Godinho por Brasil, Pizzurno por Argentina, Amunategui por Chile, Quesada por Perú; varios trabajos sobre distintas cuestiones pedagógicas; sobre la conciencia, emociones, identidad, atención, psicología animal, etc.”Los trabajos fueron inaugurados y clausurados con los brillante discursos de los profesores Rodolfo Rivarola y Horacio G. Piñero…La primera sesion fue dedicada, en pleno, a escuchar el trabajo del doctor Cristofredo Jacob sobre ‘el hombre sin cerebro’” (4).

Se lleva a cabo también el “Primer Congreso Internacional Americano de Medicina e Higiene” y es en su desarrollo en donde el psicoanálisis ingresa a nuestro país de la mano de uno de los integrantes de la delegación chilena, el Dr. Germán Greve., con su trabajo titulado “Sobre Psicología y Psicoterapia de ciertos Estados angustiosos” presentado ante la sección “de Neurología, Psiquiatría, Antropología y Medicina Legal” o como también se la designó “Medicina y sus Clínicas”. Esta segunda sección del Congreso se celebró en seis sesiones y fue en la cuarta de ellas que el Dr. Greve hace su presentación junto a los trabajos del Dr. Bouzá “Valor semiológico de la eosinofilia”, Dr. Agote “La palidez en los aórticos” y de los Dres. Agote y Facio “Los descensos verticales estables del corazón”. Casi la totalidad de los cuarenta y dos trabajos expuestos en el transcurso de estas seis sesiones tratan temas netamente médicos como sífilis, colitis, tétano, púrpura, reumatismo, tuberculosis, anemia, cáncer, peritonitis, etc. Los temas de psiquiatría que se encuentran son una exposición del Dr. Jakob “Estudio biológico y biopatológico sobre los centros del lenguaje” y otra del Dr. Borda “Contribución al estudio anatomopatológico de la demencia senil” (5). En este contexto temático del Congreso, es decir dentro del ámbito de la medicina, es que Greve desarrolla su novedoso tema. Pero llama también la atención, por sus características, un trabajo presentado en la tercera sesión y que viene, al igual que Greve, del otro lado de la cordillera y es el del Dr. Octavio Maira (profesor de Clínica Medica de la Facultad de Medicina de Santiago de Chile) titulado “Contribución al estudio de la sugestión como agente terapéutico” (6). En este trabajo el autor aclara y deja sentado, sin dejar de reconocer la autoridad de Charcot en el tema, que se dedica al hipnotismo y a la sugestión hace muchos años ya y que en 1887 había publicado junto al Dr. Benavente el resultado de sus investigaciones en una obra titulada precisamente “Hipnotismo y Sugestión” y que en los “Anales del Círculo Medico Argentino” había publicado hacía 22 años la historia de un interesante caso de histero-epilepsia curado por medio de la sugestión hipnótica. En esta ocasión el Dr. Maira presenta un caso de “hermafrodisia psico-sexual” que llegó a su consulta a finales de 1906 con una carta de presentación del Dr. Albert Moll de Berlín en la cual decía que “el portador de la presente sufre de hermafrodisia psico-sexual, es decir, tiene sensaciones homosexuales y heterosexuales. Además se queja de impotencia en presencia de la mujer…”. El Dr. Albert Moll, médico Berlinés que nació en 1862 y murió un 23 de septiembre de 1939, fue después de Ivan Bloch y Magnus Hirschfeld (aunque en oposición a ellos) el tercero de los grandes promotores de la sexología y se había opuesto a Freud descalificando sus ideas al catalogarlo como un charlatán (7). Ahora bien, volviendo al trabajo del Dr. Maira, después de que el paciente le comunicara por escrito, a su pedido, todo lo relativo a su padecimiento procura “convencerlo que la curación sería obtenida con absoluta seguridad, que su estado era anormal y adquirido y que como tal tenía que ceder a una sugestión hipnótica enérgicamente repetida…Después de varios meses…continué aún la sugestión por algún tiempo más, encaminada especialmente a arraigar en el paciente sus instintos sexuales naturales...” (6). Finalmente, tras el éxito terapéutico obtenido, termina su trabajo recomendando para los trastornos psico-sexuales la aplicación de la sugestión hipnótica con probabilidades muy altas de obtener un éxito completo. El límite con el que se topa es que “…en estos enfermos no siempre es posible obtener una hipnosis completa y sólo en este estado puede la sugestión obrar con la fuerza que para el tratamiento de estas perturbaciones psíquicas se necesita” (6). Ahora bien, esta tradición del estudio de la hipnosis, sugestión e histeria que sigue la línea que va desde Charcot, y en dirección a los desarrollos de Janet, había también encontrado, al igual que en Chile, sus adeptos en nuestro país, entre los que se encuentra la figura de José Ingenieros, y que funcionó durante varios años como resistencia a la incorporación de las teorías de Freud.

Sabemos bien que Freud, después de su regreso de París a Viena en 1886, se interesó y se dedicó al estudió del hipnotismo y de la sugestión*. Hizo traducciones de libros como “De la suggestion” de Bernheim, “Der hypnotismus” de August Forel y también escribió varios artículos que tratan el tema. Desde un principio su interés no se limitó a la sugestión hipnótica, que era el procedimiento utilizado por sus maestros, Freud quería entender cómo se formaban los síntomas y por eso se decidió a indagar acerca del origen de los mismos encontrando la eficacia terapéutica en el método catártico. No desconoce las limitaciones del procedimiento hipnótico, las mismas con las que se encontrará Maira del otro lado del océano, pero poco a poco la hipnosis, con sus dificultades, empieza a desagradarle resolviéndose a independizar el método catártico de ella, pero fundamentalmente hay una decisión ética tomada por Freud que lo lleva a abandonar el uso del poder ejercido en la sugestión y en la hipnosis “…bien lo recuerdo, ya en esa época sentí una sorda hostilidad hacia esa tiranía de la sugestión. Si un enfermo no se mostraba obediente, le espetaban: «¿Qué hace usted, pues? Vous vous contre-suggestionnez!». Me dije entonces que eso era una manifiesta injusticia y un acto de violencia. Sin duda alguna, el sujeto tenía derecho a contrasugestionarse cuando se intentaba someterlo con sugestiones.” (8). Y es esta distancia que toma respecto del uso del poder lo que le permite escuchar y alojar por ejemplo el reclamo de Emmy von N. “…Y hete aquí que me dice, con expresión de descontento, que no debo estarle preguntando siempre de dónde viene esto y estotro, sino dejarla contar lo que tiene para decirme…”(9)

Cuando el Dr. Germán Greve hace su presentación de las teorías freudianas en el Congreso no desconocía cual era la corriente de pensamiento dominante por entonces en el país ni que la referencia de los intelectuales de la época era Francia y previendo la resistencia que su exposición provocaría, comenzó la misma pidiendo permiso “para poner frente a frente la opinión que Freud tiene sobre la etiología primera de la neurosis, con la que Janet ha emitido sobre la misma cuestión, ya que quisiéramos hacer notar la concordancia de ambas, a fin de conciliarla con opinión tan distinguida”(10). Luego de hacer esta confrontación de opiniones nos dice que “…no encontramos, aparte de los términos en que se expresan, diferencia alguna en la concepción de la neurosis que ambos autores manifiestan tener” (10) pero Greve sabe bien de la diferencia entre ambos autores y de la importancia que tendrá, para Freud, la sexualidad en la etiología de las neurosis y en el psicoanálisis mismo. En lo que sigue del trabajo ya no mencionará a Janet y desarrollará un resumen de la teoría de Freud que da cuenta de una atenta lectura de sus trabajos publicados. Germán Greve; según datos extraídos de la Asociación Psicoanalítica de Chile, “era de ascendencia alemana y nació en Valparaíso en el año 1869. En el año 1893, después de titularse de médico y de farmacéutico, viajó a Alemania donde se especializó en enfermedades nerviosas y mentales. De vuelta a Chile, además de ocupar importantes cargos administrativos en el terreno clínico, se dedicó especialmente a la práctica privada en Neurología y Psiquiatría, campos en los cuales se le reconoció un extraordinario éxito” (11). Seguramente ya en ese viaje tomó contacto con los textos freudianos pudiendo leerlos sin intermediarios y en sus ediciones originales en alemán. S i bien Greve, en su exposición, no explicita la bibliografía consultada puede encontrarse una clara referencia a trabajos como “La herencia y la etiología de las neurosis” en donde Freud comienza justamente dirigiéndose “…especialmente a los discípulos de Charcot -Guinon, Guilles de la Tourette, Janet y otros- para presentarles algunas objeciones contra la teoría etiológica de las neurosis, que nuestro común maestro nos ha transmitido…” (12); “Estudios sobre la histeria”; “Nuevas observaciones sobre las neuropsicosis de defensa” de donde Greve hace una amplia descripción de la trayectoria típica de la neurosis obsesiva, también se refiere a “La interpretación de los sueños”, a la “Psicopatología de la vida cotidiana” entre otros textos y pueden leerse algunas conclusiones de “Tres ensayos de teoría sexual” desde donde introduce la controvertida, al menos para la época, sexualidad infantil “polimorfamente perversa”, y la no menos inquietante idea de un cuerpo fragmentado en zonas erógenas.

Cuenta también la forma en que Freud trabaja con sus pacientes describiendo el por qué del uso del diván y explicitando en qué consiste la regla fundamental del psicoanálisis.

En todo el trabajo el Dr. Greve muestra su entusiasmo advirtiendo que teoría y práctica se modifican mutuamente: “…el psicoanálisis ha suministrado continuamente el material comprobante de la teoría y también el material sobre el cual se basan las modificaciones sucesivas que el autor ha ido haciendo en aquella. Del mismo modo, con las variaciones en la concepción de la teoría, ha ido variando, en partes mas o menos importantes, el método curativo que de ella desprende, y su historia está de tal manera ligada con la de la evolución de la teoría, que se hace materialmente imposible mantenerlas separadas en su estudio.” (10)

La presentación que del psicoanálisis hace el Dr. Germán Greve produce su inscripción en nuestra cultura y como tal, no puede ser tratada como “non arrivée” (no acontecido). Lo que se hizo en un primer momento fue tratar de debilitar esta teoría asociándola con otras prácticas ajenas a la medicina asegurándose así la exclusión de su discusión en los ámbitos científicos nacionales, y es probable que esta exclusión fuera uno de los caminos por donde las nociones generales y la terminología psicoanalítica se mezclaran e incorporaran poco a poco en la cultura. Pero en un segundo momento, habiendo el psicoanálisis vencido algunos prejuicios respecto de su eficacia, será la medicina quien reclamará, como por un derecho divino, la exclusividad de su práctica.

Como alguna vez diría Freud acerca de la historia que se repite después de cada descubrimiento:”los doctores combaten cada nueva verdad en el comienzo, después intentan monopolizarla”. (13)

Notas:

(1) Germán L. García “La entrada del psicoanálisis en la Argentina” Ediciones Altazor 1978.

(2) IntraMed: “Cecilia Grierson: un ejemplo de voluntad y servicio-Pionera de la Medicina” en http://www.intramed.net/actualidad/art_1.asp?idActualidad=43794&nomCat

(3) “Primer Congreso Femenino Internacional de la República Argentina - Historia, actas y trabajos”, Imprenta Ceppi, 1911, Bs. As.

(4) “Anales de la Psicología año 1910-1913. Archivos de la Biblioteca para graduados y profesionales de la Facultad de Medicina de la Universidad de Buenos Aires

(5) “Actas y archivos del Primer Congreso Internacional Americano de Medicina e Higiene” Compilación del Dr. Luis Agote. Archivos de la Biblioteca para graduados y profesionales de la Facultad de Medicina de la Universidad de Buenos Aires

(6) Dr. Octavio Maira “Contribución al estudio de la sugestión como agente terapéutico” En “Actas y archivos del Primer Congreso Internacional Americano de Medicina e Higiene” Compilación del Dr. Luis Agote. Archivos de la Biblioteca para graduados y profesionales de la Facultad de Medicina de la Universidad de Buenos Aires

(7) Humboldt-Universität zu Berlin - Archivo de Sexología - Albert Moll

http://www2.hu-berlin.de/sexology/GESUND/ARCHIV/SPANISCH/MOLL.HTM

* Ya en noviembre de 1882 Breuer le había relatado el caso de Anna O que causó una profunda impresión en Freud.

(8) Sigmund Freud “Psicología de las masas y análisis del yo” Tomo XVIII, en Obras completas, Buenos Aires, Amorrortu 1996

(9) Sigmund Freud “Estudios sobre la histeria” Tomo II, en Obras completas, Buenos Aires, Amorrortu 1996

(10) Dr. Germán Greve “Sobre Psicología y Psicoterapia de ciertos Estados angustiosos”. En “Actas y archivos del Primer Congreso Internacional Americano de Medicina e Higiene” Compilación del Dr. Luis Agote. Archivos de la Biblioteca para graduados y profesionales de la Facultad de Medicina de la Universidad de Buenos Aires

(11)Omar Arrué “Origenes e identidad del movimiento psicoanalítico chileno” (1991) en http://www.apch.cl/historia.htm

(12)Sigmund Freud “La herencia y la etiología de las neurosis” Tomo I, en Obras completas, Buenos Aires, Amorrortu 1996

(13) George Sylvester Viereck Entrevista al Dr. Sigmund Freud (1926) en Virtualia N* 14 (revista digital de la Escuela de la Orientación Lacaniana)

 

Bibliografía:

-“Anales de la Psicología año 1910-1913. Archivos de la Biblioteca para graduados y profesionales de la Facultad de Medicina de la Universidad de Buenos Aires.

- Germán L. García “La entrada del psicoanálisis en la Argentina” Ediciones Altazor 1978.

- Dr. Germán Greve “Sobre Psicología y Psicoterapia de ciertos Estados angustiosos”. En “Actas y archivos del Primer Congreso Internacional Americano de Medicina e Higiene” Compilación del Dr. Luis Agote. Archivos de la Biblioteca para graduados y profesionales de la Facultad de Medicina de la Universidad de Buenos Aires

- Dr. Octavio Maira “Contribución al estudio de la sugestión como agente terapéutico” En “Actas y archivos del Primer Congreso Internacional Americano de Medicina e Higiene” Compilación del Dr. Luis Agote. Archivos de la Biblioteca para graduados y profesionales de la Facultad de Medicina de la Universidad de Buenos Aires

 

 
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